Prácticas para producir alimentos, aprovechar los recursos disponibles y vivir de manera sustentable sin agredir el suelo.
Convertir restos de cocina, estiércol y hojas en el mejor fertilizante que existe, gratis.
Dejar de arar, cubrir siempre y dejar que raíces y lombrices hagan el trabajo.
Cosechar la lluvia, frenarla, infiltrarla y regar por gravedad.
Qué sembrar cuándo, qué plantas se ayudan entre sí y cómo evitar que el suelo se canse.
Gallinas, patos, abejas y cabras como parte del sistema, no como una carga aparte.
Guardar la cosecha para todo el año y no depender nunca más de comprar semillas.